Ya van tres días que empecé con mis estudios para la Licenciatura en Ministerio Juvenil, aunque desde la semana pasada se puede decir que empecé pero pues eso fue un curso intensivo. Hoy ya empecé con mis horarios, mis clases, TAREAS, horas en biblioteca, el luchar contra la flojera. Y en verdad está costándome adaptarme, después de años la mente se atrofia, tenía mucho de no escribir a mano tantas hojas, olvidaba lo molesto que son los pupitres.
Pero en medio de esta pequeña tormentita de adaptación doy honra y gloria a Papá Dios porque me encanta esto! Me encanta la idea de que, aunque llevo otros libros y manuales, mi libro de texto es la mismísima Biblia. Me encanta que nos están enseñando técnicas de estudio para poder escudriñarla a fondo. Mi materia de Ministerio Juvenil me apasiona! Me gustaría llevarla todos los días y más horas! Aunque muchos se preguntaran "¿Por qué Pastor de jóvenes?", en esta materia reafirmo mi llamado hacia ese sector de la población y la iglesia, como jóvenes tenemos demasiada necesidad de buscar cómo relacionarnos con Dios, tantas dudas, conflictos... ¡Alguien tiene que ayudarnos!
En tan poco tiempo he hecho -y me atrevo a decirlo- ya AMISTADES con las que caminaremos juntos estos 4 años, quizá menos tiempo con los que ya van de salida. Pero en verdad ya entendí por que le llaman <<familia seminarista>> a todos y cada uno de los que caminamos por este campus, desde los niños hijos del guarda-templo o los de los matrimonios estudiantes, pasando por profesores, trabajadores, estudiantes, cocineras, guardias, realmente somos una gran familia. Esto hace que no extrañemos tanto a casa, iglesia o amigos que dejamos. Se vive con un espíritu de familia, y es el mismo Espíritu de Dios el que gobierna en este lugar y que nos permite gozar cada momento aquí.
Aunque debo serles honestos, hoy que hable con mi mamá fue la primera vez que nos pusimos tristones. Me contaba cómo limpiando el refrigerador se daba cuenta que la comida que compra ya es menos, el refri casi vacío, algunas cosas que sólo yo comía y ahí siguen, ahí mi mamita se quebró. Se los prometo, en todo este tiempo no me había entrado el sentimiento de nostalgia, sí extrañaba pero sin llorar ni quebrarme, pero hoy escuchar a mi mamá así no pude evitarlo. Quería tomar el próximo vuelo e ir a Monterrey a abrazar a mi madre (claro, teniendo dinero para el vuelo). Pero ella me dijo algo muy cierto, hasta ahorita ella tampoco había llorado, también fue su primera vez y dijo que si no habíamos entrado en crisis era porque el Espíritu Santo nos daba la fuerza necesaria. Dios es quien nos sustenta, AMÉN! Y si lloramos creo que es porque también Dios lo permitió, también se disfruta en esto.
Por ningún motivo pensaría en regresarme, como dijo mi Pastor "ni voltear atrás, NUNCA". En verdad cada día que pasa me convenzo más que éste es el lugar donde tengo que estar, estoy feliz aquí. Como dijo mi amiga Anita de la que les conté en la nota anterior, "amo el servir a mi Señor. Y sabes, sino lo hiciera moriría. Por que es para lo único que vivo." Wow! que gran enseñanza, y sí, creo que lo estoy adoptando, si no estuviera aquí, estudiando mi carrera de nada me serviría la vida.
Como dice el pacto de los Embajadores del Rey "si no lo hago así ¿para qué nací?"
Dios me los bendiga muchísimo.
(Mamá, te amo!)
Qu� bendici�n es leer lo que vives en esta etapa de tu vida... Hermoso el quebranto que tuvieron tu mam� y t� a�n esos bellos momentos Dios los planea! El Se�or te siga usando y que Su nombre se glorifique en ti! Un fuerte abrazo!
ResponderEliminarEliud y Maryta! =)